viernes, 28 de noviembre de 2014

Formas


Fragmento 
de algo 
superior.


..."Estábamos en esa habitación vacía, blanca, barata.
La mesa de madera y las sillas con sus formas extrañas.
Tu cuerpo tirado como una remera usada, amoldada, a cada parte de la silla.
Tus ojos, fijos, en mi. Yo con esas remeras de tela suave color blanco. Siempre blanco.
El pelo rozandome por debajo de la cintura y ese pantalón de jean viejo, grande, gastado,alto,corto.
Mis pies desnudos arriba de tus rodillas. El silencio me pintaba los labios y vos con tu aire
despreocupado, libre, cómodo. Tus manos trataron de atraparme, y te corrí con los pies.
Nos reímos, con esa picardía que nos daba espacio a no decir nada.
El silencio te mordía la boca, y tus ojos esperando. La sed de mi cuerpo te marcaba con grietas.
Me senté encima tuyo tan lento como el tiempo me lo permitió. Justo sobre tu sexo, enderece mi cuerpo
firme y te besé entre el jadeo de tu boca. Mi cadera dibujaba círculos encima tuyo despacito sintiendo todas
las partes. Ya no existía nada más que la silla de madera y mi cadera encima de la tuya dibujando círculos suaves.
No te deje ponerme ningún dedo encima, ningún roze más que este.
Me besaste con fuerza, creyendo que de esa forma iba acceder, rápido, directo. Te mordí, y seguí moviendome encima tuyo, jugué con mi remera color blanco formando nudos de tela, inútiles. Me desabroché el botón del pantalón que llegaba hasta mi cintura. Tenías los ojos grandes, te deje mirar mi ropa interior floreada. Tus manos inquietas apuradas fueron directo a presionarme contra tu cuerpo, te frené, y las lleve a mis costillas. Apreté con mis manos las tuyas sobre mis huesos, entendiste que quería que dibujes formas y no que me agarres las tetas. Tus dedos temblorosos, bajaron y subieron por cada hueso marcado. Estábamos jugando. Jugando a dibujar formas uno sobre el otro. Yo, y mis círculos, tan digno de mi.
Deje caer mi mano derecha, por debajo de mi ropa interior y me toque. Los círculos cobraron más fuerza, y tus manos me apretaron donde terminaban mis costillas. Empecé a gemir, cada vez más continuo mientras tus manos me provocaban un dolor absoluto. Verdadero. Hermoso. Te besé, me besaste. Tus manos viajaron hacía mi espalda, y entraron por el espacio que había entre mi pantalón y mi cintura. Directo a mi culo, me arqué tanto como pude hacía adelante cuando llegaste. Sonreí sobre tu boca. Todo lo lento pareció irse esfumando de un tirón.
Tu sexo apunto de estallar debajo mio, vos destinándome,apretándome, con todo. En todo. Me alzaste y te besé tan rápido que no entendí ni cómo ni cuando,  empecé a decirte al oído "Cogeme" "Cogeme, ahora, ya".
Tus labios en mi boca mientras yo hablaba, me llevaste contra la pared, estrellaste contra la pared mi espalda haciendo que el aire rebotara dentro mio. Y entraste, como una bestia sin frenos. Como pude te saqué la remera y la mía, dejándolas caer.
Mis gritos cada vez más alto y vos brutal, pero brillante. Cada vez que subías me mordías los huesos de las claviculas, en cada bajada mis tetas, tu lengua, y yo; sintiendo que me partías todo el cuerpo.
Todo encima tuyo, todo adentro mío"...

2 comentarios:

Inés M. dijo...

Qué sexual, qué real.
Te he leído con esta canción y quizá es algo lenta para el texto pero me ha gustado la combinación.
https://www.youtube.com/watch?v=z7VJIlfKy3c

Inés M. dijo...

por cierto, soy Agnes, que te he comentado desde la cuenta de trabajos de mi universidad.
www.initopia.blogspot.com