viernes, 23 de enero de 2015

Autocontrol

Las mismas manos
con las que te
veo destruir cosas.
Son las mismas que
sostienen mi mano,
que acaricia/agarra mi cuerpo
que atraviesa mi pelo.
Tu mano. Esas manos.
Son las mismas que descansan sobre
mi rostro.
Los mismos pies
con los que te veo
deshacer cosas.
Son los mismos que se chocan
con los míos en la misma cama.
Los mismos que se entrelazan
con los míos.
Un árbol de raíces entrelazadas.
Yo, quería que fuéramos un árbol.
Un árbol de raíces entrelazadas, fuertes,
juntas, imposible de mover.
Un árbol de raíces entrelazadas.

¿Te acordás?


Todas estás imagenes
no se limpian con el agua 
de mis lágrimas.
 Algo no encaja.
 

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