
Cayó en el abismo intentando alcanzar el cielo.
Cayó en el abismo y en el suelo vio sus sueños deshechos,
Cayó en el abismo y se vio destrozada en el.
Entonces comprendió que gritar ya no era suficiente para un dolor tan grande. Que cerrar los ojos no alcanzaba cuando la realidad golpea.
Estaba fuera de su sombra y sola otra vez.
Nuevamente un líquido azul tajo su rostro y se convirtió en una nueva herida para su alma.
Cayó en el abismo sabiendo que se estaba dejando caer en un pozo
Sin fondo, le ganó el dolor.
Sigue cayendo y sabe que no tiene a quien acudir, sabe que esta sola sumida en la negrura de su mente. Esperando llegar al suelo, pero el suelo nunca llega.
¿Cómo se sigue adelante con un dolor tan profundo? Que la derrumba llevándose todas sus fuerzas y vuelve a hundirse en ese vacío inexplicable.
¿Cómo podría seguir su camino? Si nunca tuvo un suelo firme donde caminar.
Ésta vez cruzo el límite y no hay retorno, ¿a donde escapar? Cuando todo parece estar dicho, cuando simplemente no hay nada que perder, cuando trago tantas palabras que ya no puede hablar, el círculo se cerró.
Se hunde más y más entre profundas angustias grises y azules. Es ella, en un mar de tristeza infinita.
Nada puede salvarla, las expectativas ya no existen.
Fuércenla a estar aquí.


