miércoles, 20 de mayo de 2009

La vida


Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.
Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.
Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...
Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.
Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.

viernes, 8 de mayo de 2009

Mi corazón vomita su verdad: La locura es dolor.

Un efecto venenoso en el alma es el dolor.
Un inmenso dolor vacío que en ella habita. Una locura dulcemente inexplicable.
Cansada de verse caer. Cansada, de esperar por que tiempo no curo ninguna de sus heridas. Sólo silencio lo que la mataba por dentro.
Había algo dentro suyo. Un pequeño mounstro que ya no soportaba más, que se le habían agotado todas las fuerzas para seguir. Que estaba viviendo sin vivir.
Algo que a menudo la hacia sentir rota, algo que perduro en el tiempo: sus propias sombras se habían despertado desatando una batalla en su interior.
La angustia, el miedo, la soledad, la culpa, intentaban salir de su cuerpo.
Su corazón ansiaba vomitar su verdad, liberar todos los secretos de colores que allí descansaban.
Todos los silencios adormecidos, volvieron a gritar. Gritaron con la fuerza suficiente para corromper su cuerpo con dolor y sufrimiento.
El miedo entro su vida y no la deja ver.
El miedo entro en su cuerpo y no la deja mover
El miedo sacudió su vida y no la deja escuchar.
¿Quién era ahora? ¿Dónde estaba? ¿Dónde habían quedado todos los sueños que alguna vez soñó? ¿Dónde se fue la persona que era?
Le brotaban miles de preguntas, sin respuestas.
Las mentiras solo la habían llevado a estrellarse contra su verdad: estaba asustada.
Esa era su realidad. En la que siempre había estado, pero siempre prefirió ignorarla.
Hasta que la golpeo con tanta fuerza, que la hizo caer, que le rompió el alma, que le quito todas las fuerzas. Dejándola en el suelo temblando, por que su huracán de emociones ya no quería seguir estando en silencio.
Ahora solo le queda enfrentarse consigo misma, luchar con las sombras que se había despertado. Ya no podía huir y debía seguir cayendo, hasta tocar suelo.
Caer lo más bajo posible e imposible también.
Tocar suelo para volver a ponerse de pie con una nueva energía, tocar suelo para poder "borrar" todas las huellas que el dolor había dejado en su camino.
Hacerlo limpio, libre de todo sentimiento.
Un suelo firme donde aprender a caminar, un suelo firme para volver a comenzar, por que al final toda su locura solo era dolor.






¡ feliz cumpleaños Javiera.u. te amo con el alma amiga!♥

sábado, 11 de abril de 2009

Locura desmedida -




Toda la tristeza de un cuerpo se encuentra en la mirada.

Ahí estaba ella: María, con un par de filosos ojos vacíos. De un marrón oscuro que ocultaban muy bien la pálida tristeza que llevaban. Sin embargo, eran como un par de estrellas: Brillantes y profundamente perdidos.

Maria ha caminado por el infierno en la tierra: El abismo, aquel que está lleno de (sus) sombras.

Esconde ahí su peor faceta: su demonio.

Enfrentarse con su demonio no era nada fácil, mirarse a si misma y aceptar que a diario se sentía rota por dentro.

Aceptar que llevaba una mochila llena de recuerdos, imposibles de olvidar. Como si llevará una tormenta dentro suyo que jamás se sesaría.

No podía, ni quería aceptarlo.

El olvido era un suicidio para María. Por que llevaba los recuerdos escritos en su piel, esos escritos que habían intentado matar lo que llevaba adentro. Pero ahí estaban: Dibujados. Entrelazados. Imborrables.

Maria es un pequeño mundo desastroso, Su frágil cuerpo ésta tan gastado y lleno de lágrimas. Su alma se encontraba saturada de una tristeza inexplicable, y a veces sin razón. Su mente era recorrida por miles de pensamientos imparables, y entonces solo sentía ganas de huir. De correr tanto como a sus pies les fuera posible. De huir, sin dirección, sin un rumbo fijo. Correr hacia su libertad, Correr hasta convertirse en aire. Solo escaparle al miedo que había paralizado su vida y había logrado que la muerte le resultara romántica.

Por que con el correr de los días María olvido de que color era su risa, y se convirtió en una mujer oscuramente bella. Que ya no sonreía, y que en su pecho se desbordaba un enorme vacío. Era algo allí que ardía tanto hasta quemarle el pecho.

Un diluvio de emociones. Eso es maría. Un goteo de sentimientos constantes que le sacuden el alma, hasta parecen quebrarla.

María es una delirante que se encontraba entre la realidad y la fantasía, que se había perdido demasiado profundo, para volver.

Una soñadora, que ansiaba desesperadamente encontrar su libertad.

María, no está muerta. Sólo está viviendo en su cabeza.