domingo, 9 de agosto de 2009

A prueba de balas


Vomité lágrimas ésta mañana al ver que a mi lado no estabas.
vomité lágrimas ésta mañana cuando tu recuerdo (de cristal) estalló dentro mio. Clavandome miles de (momentos juntos) filosos besos, caricias, secretos,letras de amor, palabras. todos esos pequeños cristales sangraban tu nombre.
Vomité lágrimas al darme cuenta que siempre fui esclava de tu mirada por que podía cruzarme con miles de ojos, pero mi día solo comenzaba hasta encontrarme con los tuyos.
Tus ojos, mis ojos, nuestros ojos. por que ahí me veía...
Podía recibir miles de abrazos, pero mi día no empezaba hasta que tus brazos me rodeaban, acariciándome, como el más suave de los abrigos.
Nuestro amor fue único y eso está escrito en el cielo.
Fue esa maravilla que mantuvo las estrellas separadas, pero como todas las cosas...acaban,terminan.Tal vez
fuimos como dos esculturas que de lejos se observan perfectas, pero al acercase podían verse pequeñas gritas. heridas que fueron creciendo. Hasta quebrarlo todo.
Diste vuelta mi mundo, y me alegra que te hayas cruzado en mi camino.

Quisiera que mis ojos dejarán de empañarse,por que ahora, tan sólo soy un diluvio de emociones.
Comprendí que todo a ha terminado entre nosotros.
Regresa a mí.

jueves, 6 de agosto de 2009

Hielo y fuego

-La mitad del mundo tiene algo que decir, pero no puede; la otra mitad no tiene nada que decir, pero no calla-


Unos dicen que el mundo sucumbirá en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción el hielo
también es poderoso
y bastaría.


---------------------------------------------------------------Robert frost.

lunes, 27 de julio de 2009

La fabrica de sueños.

Algunas veces la noche tomaba posesión de su cuerpo y se escondía en ella. Era profundidad, era oscuridad, era un destello de luz: Estrellas.

Había visto el frío volando en su pelo, entrelazado, mezcladose con lo gris, con lo blanco, con lo invisible.

Había visto: sueños violetas, la lluvia opacando el día, tijeras, arcoiris, espejos, la brisa, ilusiones de cristal -rompiéndose-, cartas de amor sin destinatario, fuegos artificiales, libros de palabras vacías, burbujas, suaves mariposas pintando caminos inciertos, y el cielo cayéndose... esos algodones de azúcar flotando en el suelo.

Había aprendido a dibujar (sus) besos, a destapar recuerdos guardados en botellas, a suministrar pequeñas dosis de alegría, a dibujar con aire crepúsculos dorados, a construir castillos de papel para quemarlos y tirar las cenizas al mar, liberarlas, para que la marea las deje ser, transportándolas tan lejos como quisiera. A curar sus rodillas después de una caída. A depositar en el viento una caricia, para que al rozar un cuerpo una sonrisa ilumine un rostro.

Había entendido que sin luz no hay oscuridad. Que sin cielo no hay libertad, que sin sombras no existe el miedo, que en la locura siempre hay algo de razón.

Había descubierto como mirar más allá de la mirada.

Esos ojos eran como la luna, grande, líquidos y puros.

Mientras su pelo se volvía gélido, cerraba los ojos... pero aún así aquellos ojos hacían presencia.

Por un momento le pareció verse tal como era, ahí en lo líquido.

Estaba caminando sobre sus ojos, doliéndose dentro de la luna.



jueves, 16 de julio de 2009

Las palabras turbulentas de una mente turbulenta

Ella ha estado aquí antes.
Ella ha estado así antes, con el corazón sagrando en sus mano. Ha sido la luna que aparece bordeando la noche en completa soledad.
Cansada de respirar ese aire sucio que todo lo pone gris. de mirar siempre para el mismo lugar sin encontrar algo nuevo. La soledad comenzo a gritar y hacer presencia todos los días, ahora le dolía en los huesos y comprendía que el horror angustioso se oprimia en su pecho esperando para salir.
intenba comprender que la consumía, se veía ahogandose en agua una y otra vez, no hay aire.
No hay aire.
Ahí estaba atrapada en ese cuerpo sin encontrar la salida, sabiendo que había estado contemplando el vacío y que finalmente se había lanzado en el,para alcanzarlo.
Ahí estaba inmóvil, mirando como el tren de la vida pasaba, comprendiendo que de pronto todo iba más rápido, que al mirarse al espejo las risas, el color y la vida se le escapaban en cada lágrima que derramaba. Navegando dentro suyo sin saber que fue lo que paso, como paso, y cuando fue que esa espina se clavo tan profundo que le robo todas las fuerzas.
Ella estaba segura de que jamás volvería a ser lo que alguna vez fue, por que sus propíos miedos la habían destruido.
Ella solo necesita que esos ojos cristalinos. sean la luz, que ilumine ese camino.