jueves, 28 de mayo de 2015

Frío


I
Me la paso escribiendo
textos imaginarios
adentro de mi cabeza. 
Pienso, en cada punto
en cada coma, en cada palabra.
Todos los días uno distinto.
Los convierto en munditos 
con un color especifico para cada uno. 
Cientos de esferas  que
giran al rededor mío. 
Finalmente cuando me dispongo
a formarlos, frente a una hoja
de color blanco, se torna 
todo sin forma. 
Estoy llena de manchas de 
colores que yo invento.
Y no
 salen 
con el agua.


II

Me encantaría decirte todo
lo que quiero decirte. 
Pero no puedo. 
No puedo a vos, no puedo a ellos, 
no puedo a nadie. 
Me transformo en un secreto 
que no puedo contar. 
Ya ni sombras son las que me persiguen.
Me encantaría dejar de decirme
todo lo que quiero decirte. 
Tiemblo.
Ya ni siquiera reconozco esta tristeza.
Lloro. 
No existe el cable que llegue
a lo interno, no existe contacto
que electrifique a lo externo.

martes, 14 de abril de 2015

Cerillas



¿Por qué esto tiene
tanta fuerza?
Soy un espacio.
Con forma y peso.


Cuchillos. Tijeras. Y vidrios.
Yo; siempre estoy caminando encima.

jueves, 19 de marzo de 2015

XV


Querido lector: 
Acomodese en su asiento, abra el link, ponga "play"
a la canción, déjela correr, y  comience a leer .
Querido lector, cierre los ojos, y comience a leer lo más lento
que usted pueda, como si estuviese caminando
sobre vidrios rotos.
 http://grooveshark.com/#!/s/Primavera/2KfuE0?src=5 
 




Soñé con vos

Recuerdo todo
mis manos en los bordes
de tu cara.
Tus ojos brillantes
y tristes.
 Te recuerdo sonriendo.
Y el temblor
de tu piel cuando me
abrazabas por primera vez.
El miedo.
Recuerdo que quiero recordar
todo. 
Pero 
no
lo
hago.
Soñé con vos y vi como 
todo empezaba a girar.
Puedo mirar a través
de aquellas flores viejas
y no puedo recordar tu voz.
Te escapabas de mí y te seguía.
Recuerdo todo empezando a girar
como un circulo gigante, tu cara,
tu sonrisa, tus manos.
 Te escondías de mí, y te buscaba.
Puedo mirar las cortinas blancas
bailando con el viento; intento recordar.
Pero no 
lo hago.
 Perdí tu voz hace tanto tiempo.
 Te imagino detrás de la cortina, fugaz. 
Tus ojos brillan tanto que sé que no estás
en este vaivén. 
 Puedo verte frente a mi, imaginario.
No puedo correr hacía vos
y esconderme en tus brazos.
Te escondías de mí y te seguía el 
rastro, te encontraba.
Dormías en el sillón de esa casa.
Te veía por la ventana y subí 
las escaleras lo más rápido
que pude. 
Crucé del otro lado de la puerta
 y vos.
Vos de pie frente a mí, cientos
de mundos de aire entraban por mi nariz
con tanta urgencia que podría haber 
formado una galaxia.
Vos y yo, juntos.
Te vi y sonreíste
Te vi y sonreí pero vos
sabías que todo iba a empezar a girar.
Recuerdo tu cara en blanco, tu sonrisa en azul,
tus manos en agua.
 Comenzando a girar.
 Caí de rodillas sobre la madera fría, y mis
mundos de aire comenzaron a estallar sobre 
otros munditos.
Nos estábamos mirando fijo.
 Tus ojos brillaban más que nunca
Te vi saliendo de mi pecho 
con forma de color, en línea recta.
Vos sabías que todo iba
a empezar a girar.
Vos sabías y yo no.
Vos sabías y yo no.
Vos sabías y yo recuerdo
mis rodillas sobre la madera.
Me vaciabas del lugar
que alguna vez 
tuviste.
Te estabas yendo en agua azul y blanca.
Te estabas yendo 
y yo
no 
te salía 
a buscar.

martes, 17 de marzo de 2015

Fuego



[La tristeza, sin razón aparente, que la contemplación de un paisaje
bucólico despierta en el alma]
                                                                                           Haruki Murakami.





Como un círculo que se cierra 
para no volverse abrir. 
Deseo; tanto hundirme 
en la negrura de lo negro. 
De ese otro círculo que 
llevo dentro.
Dejame caer tan lento
que podrías tocarme,
besarme, morderme.
Traigo los hilos de aire
para llenar todo este
espacio vacío azul
gris rojo.
Estoy sola 
con los pies 
desnudos. 
Inamovible.
Inquebrantable.