sábado, 21 de mayo de 2016

XXV




Cuando mi
forma 
se convierte
en otras.

I
                         https://soundcloud.com/el-desierto-y-su-semilla/el-cafe-de-esta-manana

 II
Y el 
mar
agitándose
dentro tuyo.



 Dibujo: Srta Agnes ( http://initopia.blogspot.com.ar/)

sábado, 9 de enero de 2016

Serenidad



 Fotografía: Nicolas Hernández.



Dejame acá.
Quiero seguir coleccionando botones.
Dejame acá, quiero seguir cociendo los bordes
de estas pequeñas cajas. Son mías.
No las toques.
Dejame acá.
Quiero seguir coleccionando cuadernos
con los colores que invento para cada estación.
Dejame acá, mordiendo el vacío con los dientes 
sintiéndolo bordear las pestañas. Tus pestañas.
Dejame acá, creyendo por un segundo que estoy libre
de todo y fuera.
Quiero seguir girando donde vos no podes entrar.
Dejame acá, pintando las sombras de los pájaros 
que están del otro lado de la ventana. Caminando. Moviéndose. Gritándose.
Acá, en este espacio que suena tan suave, deslizándose y rizándose,
con los recuerdos que yo nunca te mostre.
Acá con los círculos que se mueven al rededor mio. Acá, inmóvil. Sintiendo
cada parte de lo que ya no soy y quizás nunca fui.
Tan lejos de todas las imagenes que pensaste que viste o encontraste de mí.
Dejame acá, con mis cajas suturadas en los bordes. 
Ocultas en los cajones. En la acumulación de la memoria que me traiciona
En la acumulación de sentimientos que bailan en la oscuridad del brillo en la noche.
Esperando. 
En la costa, al borde. Acá en lo azul y negro de lo que me persigue.
Acá con la desesperación que parece un sueño adentro de otro sueño volcándose detrás de
otro.
En el circulo oscuro de los ojos, que lloran.
Perdón. 
Perdón; en los ojos que no quieren llorar. Acá tan adentro de mi voz:escondida.
En lo finito de mis manos, que tantas veces se agrietaron. Sosteniendo. Cambiando.
En este trance que no termina nunca porque no tiene principio.
Dejame acá, llevándote a lugares que no existen. 
Acá, tratando de que te los imagines dentro de mis vestidos.
Adentro de mis vestidos. Acá, abajo de mis vestidos.
Enseñándote a agarrarme más fuerte de la mano.
Soltándome. Soltándote. Soltando todo esto que no es nada y lo es todo a la vez.
Dejame acá, pinchando con agujas el tiempo que se arquea y me golpea en la cara. 
Tan cerca que me asusta y  mirame; enredándome en mi pelo que no quiero salir.
No quiero salir de todo estos munditos que tanto esfuerzo me llevó construir.
Dejame en los colores que yo estoy trazando con todo el cuerpo,
en los blancos de la risa y lo profundo de dolor. 
Dejame acá, escupiéndome.
 Quebrándome en las señas que sólo yo conozco: Las manos que tiemblan y 
el maldito árbol que crece repentinamente en los días
que yo no puedo hablar.
En el enojo de sentirme en ese lugar.
Ese lugar. Mi lugar.
En las siete casa vacías que invento en mis sueños.
En mis caminatas nocturnas por la casa, cuando vos podes dormir y 
y yo no. 
En ese miedo chiquito que siento bordeando mis dedos. 
Ahí, en el crecimiento de las formas que se iban trizando sobre este vidrio.
En ese espacio que tengo entre las costillas sintiendo que alguien (me) mira.
Dejame acá, hablando con todas las voces que tengo y que quiero pintártelas encima.
Bailando en las grietas de mi boca, de tu boca, de esa boca detrás de las horas.
Dejame acá coleccionando cuadrados de cartón cargados de momentos.
En el medio de este lío, con la imagen de mí misma trazando un cuerpo en el rectángulo de la ventana con el sol detrás.
Con los nueve soles ascendiendo al fuego más alto.
Dejame acá, yo, estoy aprendiendo serenidad y en los surcos de este camino 
sucede todo esto que estoy escribiendo con los ojos cerrados.
sucede todo esto que vos no podes ver, ni siquiera está ahí
Porque yo lo estoy ocultando
cociendo, a mi parte  más oscura
 con alguna luz a la distancia.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

2015







No poder.

Tratamiento.

Quemar el tiempo.



 Llueven universos de papeles en mi ventana.


«Estoy aprendiendo serenidad».


Jugar.

Reír.

Gastarse.

Golpearse.

Morder[me].

Prenderse fuego.

Escribirme.

Escribirte.

Agitarse.

Abrirse.


Llorar.

Volver a tener/sentir  dos pies.





Laberito de voces.


 Pelearnos.

 Asustarse.


[Negra y liquida.
Como el café de esta mañana].


Despertar.

 Volver.
 Ser una sirena.

Irse de viaje.

Amarte.

Tener una sobrina nueva.

Familia.
Ver a padre. 
Después de cinco años festejar la navidad juntos. 
Girar en el vértigo de las cosas que no entiendo.
Buscarte en los pequeños gestos.
Estar confundida. 
Cansarse. 
Agotarse.
Enojarse.
Arrastrarse.
Girar en el vértigo de todo lo que no digo.
Muerte.
Llorar con madre. Llorar con madre. Llorar con madre.
Abrazarte. 
Hablar con padre. 
Irse antes de tiempo. 
Temer por padre. 
Despedirnos.
 Irse. 
Quedarse.
No recordarse. 
Llorar por padre. 
Llorar por madre. 
Tener un miedo irrevocable cuando las puertas se cierran. 
Sentir el miedo trepando en tu gargante, y perder la voz.
Perder la voz. 

martes, 29 de septiembre de 2015

Toxicidad

[Ahora, la arena]
Hablemos de la rotación
de sentimientos que te envuelven.
De la cantidad de ruido que hay en tu fotografía.
todo lo que vos
no queres hablar. 
De lo oculto detrás.
De la cantidad de luces y sombras
que vienen en forma de círculos
cuadrados y hexágonos.
Pongamos en palabras lo que pareciera
ser que estás sintiendo. La arena
seca que se desliza con constancia
 de arriba, del costado, de abajo, de todos lados 
hacía el centro.
Juguemos a que te estás des-haciendo
por una hora, por cinco minutos, por siete días.
¿Por un ratito? 
¿Por un mes? 
Hablemos del último escalón de la escalera.


[Ahora, el fuego]      
Hablar con silencio.
Gritar con silencio.
Llorar con silencio.

[Ahora, el agua]
Átame.
Con las raíces, a la tierra.
Por favor
Las nubes quieren llevarme allá.
Cubrime
debajo de las hojas, que no me vean.
Atrápame, rápido.
me estoy yendo en partículas de aire.
Sin frenos
 me escapo dentro de la corriente.