miércoles, 7 de marzo de 2012

Cerillas sin fuego


Entre lo azul marino y el demonio estoy yo. 
Billy Brag

 

 Azul, celeste, blanco, salen desde la punta de mis pies, quiero llegar al final del camino y cada vez se hace más largo. 
Me fundo en mi propia respiración, es verde como todos los árboles a mí alrededor, el aire tibio golpea mi rostro.  Sonrío.
Las nubes se amontonan rápido; uniéndose para que nazca la noche, se amasan un sinfín de granos de tierra formando montañas.
Finalmente llego al final del camino. Mis pensamientos se encuentran con mi respiración dándoles aire.
Me encuentro sola tiñendo el aire con humo gris.
¿Cuan profunda es la naturaleza viva? ¿Cuan larga es la naturaleza muerta?
Mariposas con alas de cemento, se entrometen, a través de mis huesos, llegan a mi estomago, su sabor amarillo dulce como un limón.
No estoy lejos del cielo casi llego con la punta de mis dedos. Bordeo el abismo que vive en el viento.
Me derrumbo dejando que el cielo me pinte un cuadro; lo estrelle contra mis ojos, contra mi cuerpo.En lo marrón la nieve asomándose, y me pregunto si es tan fría como mis ojos en este momento lleno de vidrios y espejos.
No hay vacío si todo esta lleno de pequeñas cosas.
No hay odio si todo esta lleno de minúsculas gotas de amor. De todo esto puedo construir mis alas, para al fin volar.




2 comentarios:

Pain and suffering dijo...

Arrebatador, arrollador..
Noto cómo se siente esa persona, ese sentimiento lúgubre y lleno de tristeza.. lo he sentido en más de una ocasión, cosa que me ayudó a aprender.

Un beso, sigue escribiendo así, en serio..

BLUEKITTY dijo...

Hermoso lo que escribiste. Mucho.

saluditos