miércoles, 14 de marzo de 2012

Campanas de fuego


Pensé que iba a ser fácil, tumbada en la bañera y ver la flor de mis muñecas,enrojecimiento, enjuague después del lavado a través del agua clara, hasta que se hundió a dormir debajo de una superficie llamativa como las amapolas. Pero cuando llegó a fin de cuentas, la piel de mi muñeca se veía tan blanca e indefensa que no podía hacerlo. Era como si lo que quería matar no estaba en que la piel o en el  pulso fino azul que saltó bajo mi pulgar, si no  en otro lugar,secreto, profundo, y mucho más difícil de alcanzar.

Sylvia Plath




Hace silencio. ¡Se pueden romper los vidrios!
Estamos buscando mi mente,yo la escuche, su voz era suave, delicada,  me dijo:
Nada me alcanza pues me han crecido alas.
Nada me hiere pues he sanado mis heridas. Duermen ahora en el más profundo silencio.Salen de allí luces sin colores; líneas lumínicas como un aire frío penetrando un cuerpo.


3 comentarios:

BLUEKITTY dijo...

Triste.

Federico M. dijo...

Muy triste! Pero escribís genial, eso le da mucha emoción.
Besitos!

Pain and suffering dijo...

Que belleza encuentro en tus palabras.. pero son tristes, muy tristes.. espero y deseo que eso que escribes no lo sientas realmente, debe ser una angustia constante...
Besos!