martes, 5 de julio de 2011

La hora del té


Que se detengan todos los autos.
Que se paralicen todos los miedos.
Que dejen de sangrar todas las heridas.
Que no se disparen los recuerdos.
Que la agonía ,de los días fríos, no se escape.
Que la muerte no deje de resultar romántica.
Que la asfixia no tenga aire.
Paren todos los relojes, detengan el tiempo.
Es la hora del té. 
Pondré todas éstas cosas detenidas en una taza caliente.
Siéntese a mi mesa, es hora del té. Vamos a probar mis lágrimas.
Son las cinco, es la hora del té.

5 comentarios:

Inma dijo...

Guau, precioso, me ha encantado :D

Tobias Maddox dijo...

preguntás si es bueno o malo que un texto tuyo me haga pensar en palahniuk? eso no se pregunta! ^^

Pain and suffering dijo...

guau!
que imaginación tienes! muy bonito :)
un beso!

Alvarez Juan Manuel dijo...

Hermoso... Simpemente hermoso...
es lindo para leerlo mientras se escucha spinetta...

BLUEKITTY dijo...

Es hermoso.